Cómo invertir bien el tiempo
Organícese
Establezca sus prioridades.
Anote en una lista las cosas que tiene que hacer y divídalas en las que son importantes, las que son urgentes y las que son tanto importantes como urgentes.
Ahora, no olvide que hay cosas importantes —como ir a comprar la cena— que no necesariamente son urgentes, y cosas urgentes —como ver su programa favorito desde el principio— que no necesariamente son importantes.
Sea previsor.
Así como hay que afilar el hacha antes de usarla, hay que hacer planes con anticipación para aprovechar bien el tiempo. Posponga o cancele las tareas que no son importantes y solo consumen tiempo y energía. Y si ha terminado una tarea antes de lo previsto, ¿por qué no adelanta alguna otra de la lista? Si es previsor, le ocurrirá como al hombre sabio que afila su hacha antes de empezar a trabajar: aumentará su productividad.
Simplifíquese. Aprenda a decir no a lo que tiene poca importancia y solo consume tiempo. Llenarse de actividades y compromisos le producirá estrés innecesario y le robará la alegría.
Evite cosas que roban tiempo
No posponga las cosas ni sea indeciso.
Un agricultor que espera las condiciones perfectas pospone vez tras vez su labor, pero eso le roba tiempo y disminuye su productividad ya que nunca siembra ni cosecha nada. De igual modo, las incertidumbres de la vida pueden llevarnos a posponer nuestras decisiones. O quizás creamos que tenemos que conocer todos los detalles antes de decidirnos. Es cierto que hay decisiones que exigen reflexión cuidadosa. Pero la realidad es que en la mayoría de los casos habrá cierto grado de incertidumbre
No sea perfeccionista.
Querer hacer bien las cosas es digno de alabanza. Pero el perfeccionismo puede conducirnos a la decepción y el fracaso. Por ejemplo, alguien que está estudiando un nuevo idioma debe reconocer que cometerá errores y que aprenderá de ellos. Sin embargo, al perfeccionista le da pánico decir algo mal, lo cual le impide progresar. Es bueno que nuestras expectativas sean razonables.
¿CUÁNTO VALE EL TIEMPO?
El psicólogo y escritor Charles Spezzano sugiere que, antes de comprar algo, calculemos cuánto tiempo tendremos que trabajar para ganar el dinero con el que lo pagaremos “y veamos si aún nos parece que vale la pena”.




